Poesía marplatense en Buenos Aires – Colegio Arturo U. Illia

Distinguida participación del Colegio Nacional Dr. Arturo U. Illia en las XI Olimpíadas Colegiales de Poesía 2010.
El pasado viernes 2O de agosto los alumnos Ramiro Alfaya ( 4° 4°) , Joaquín Galindo (5°1°) y Mauricio Hankovits (5°1°) del Colegio nacional Dr. Arturo U. Illia participaron en la ciudad de Buenos Aires, junto a la profesora de Literatura Evangelina Aguilera, de las XI Olimpíadas Colegiales de Poesía, organizadas por A.PO.A (Asociación de Poetas Argentinos).
En el mes de julio los estudiantes resultaron finalistas entre mil ciento veinte trabajos enviados por alumnos de todo el país. La final de las XI Olimpíadas, para la que se prepararon con la docente, se realizó en el Salón Dorado de la Legislatura de la Ciudad de Buenos Aires, en el marco de las XI Jornadas Itinerantes de Poesía.
La final consistió en la creación de un poema, en un tiempo máximo de dos horas y media, conforme a instrucciones elaboradas por la Asociación de Poetas.
El alumno Joaquín Galindo fue distinguido con la Segunda Mención de Honor en su categoría.
Como integrantes del Colegio Nacional Dr. Arturo U. Illia nos sentimos orgullosos de la participación y desempeño de nuestros estudiantes quienes nos animan a seguir apostando a una calidad educativa de excelencia, comprometida y participativa.
En mi periferia, por Ramiro Alfaya
Antes de que el tiempo se acuñara en días
intenté andar por tus caminos
Antes de verte bajar imponente entre montañas
intenté subir por tu sendero
Cuando tu pelo todavía no se trenzaba
Cuando tus ojos todavía no decían nada
yo vagaba por tus caminos
ahora ya no soy
ya no puedo más
mientras caes a mi lado
no puedo ni pensar
hasta del hablar me despojaste
Se agolpan solo a un lado
para dejarme pasar
antes de que el tiempo se acuñara en días
ya no podía ni mirar…
Poema, por Mauricio Hankovits
Diáfanas gotas de rocío como frutospendían en la intemperie de la catedral de hojas,donde la noche era una boca oscuraabriéndose por las ventanas de la túnica verde.Y al desplomarse la hematita carnívora,sobre la húmeda dinastía de erizadas mandrágorasel cielo arrebol fue devorado por el sosiegode cien cuevas abiertas como fauces podridas.Al núcleo de las tinieblas ahora me dirijo,con versos que sólo serán más granos en el rojogranero de nuestro fatal destino,enervado por dioses lejanos del oprobio y la desidia.Desde la médula viscosa de la selva,nos contagiamos de las palpitaciones sagradasy con lívidos pies prometemosembriagarnos de pasión de lanzas procelosas.Romperemos el prisma que encierra a la rosay con él las lóbregas cadenasque los demonios acerados entrelazan entresulfurosos silbidos de plomo que araña.Beberemos de la pócima de nuestro polen de tierray sentiremos las yemas de la esenciaapretar como caricia a la mano nuestros pechosy lianas enredando nuestras venas.Prometemos embeber en nuestra sangreeste futuro serpentario, nido de calcáreos pesarescon nuestro epitafio como sombra de planetaeclipsando hasta el último día de la última estrella.
Sólo un sonámbulo, por Joaquín Galindo
(segunda mención de honor en las XI Olinpíadas nacionales de Poesía)
Largas túnicas azabaches,encerrando a erráticasalmas en pena.
Oscura,profunda cuevaapenas clareada por los tímidos haces queen íntima comunión con la sangre púrpura,atraviesan diáfanosprismas rojos.
¿Quién es Dios aquí?
Las quebradizas yemas crujen.Los deliciosos granos de cereal,recuerdo de tiempos venturosos y ricosse deslizan suavemente por el enervado dedo.
Si se caen al suelo,ya se habrán olvidado de ser,si es que se puede olvidar,si es que se puede caersiendo nada.
La naturaleza se desploma y es engullidapor el mismo devorador del hombre,que araña el núcleo de su médulaque aprieta su fláccida nuca.
Se devora y prescinde de sí mismo,inmortalizando su semblante en áurea figura,sobreviviendo a su propia combustión fatua.
Sólo un sonámbulo sólo un soñador podrá despertar de este triste averno.